Felipe Ramos, el portero de Alcorcón que quiere cumplir su sueño

El guardameta del Sanse busca ascender a Segunda División con el club madrileño, cuya plantilla tiene un fuerte vínculo con nuestra ciudad. Felipe Ramos, el portero de Alcorcón que quiere cumplir su sueño

Un vecino de Alcorcón está a solo dos pasos de abrirse paso en el fútbol profesional. Se trata de Felipe Ramos, portero de la Unión Deportiva San Sebastián de los Reyes, que milita en Segunda B y que está muy cerca de ascender a Segunda División. A sus 33 años, Felipe ha dedicado su vida al fútbol y ha estado en varios de los mejores equipos de España, como Real Madrid (el club en el que se formó), Valencia, Mallorca y Deportivo de la Coruña. Sin embargo, nunca consiguió debutar en la élite.

Aunque ahora, el guardameta sueña con alcanzar cima con el Sanse, que juega mañana, a las 12:00 y en su estadio, Matapiñonera, su semifinal del ‘playoff’ de ascenso ante el Algeciras, que se disputa a partido único y se podrá ver en televisión a través de la plataforma Footters. Si el conjunto del norte de Madrid vence, solo les quedará un envite para llegar a la élite.

Felipe Ramos, el portero de Alcorcón que quiere cumplir su sueño
Felipe Ramos, el portero de Alcorcón que quiere cumplir su sueño

El ascenso sería una recompensa de lo más merecida al esfuerzo y constancia de Felipe Ramos, un obrero del fútbol. Vecino de Alcorcón y de San José de Valderas de toda la vida, el guardameta, que estudió en el Colegio Los Castillos y en el Instituto Ítaca, era uno de los porteros con más futuro del país hace apenas una década. En 2009 fue seleccionado como el tercer mejor portero sub-20 de España en el prestigioso Fútbol Draft, donde quedó por detrás de Sergio Asenjo y David De Gea. Y dos años antes, en 2007, se había proclamado campeón de Europa Sub-19 con la selección española.

Campeón de Europa sub-19

Un torneo en el que Felipe fue titular hasta semifinales, cuando se lesionó contra Francia y Asenjo ocupó su lugar. La selección española, dirigida por Juan Santisteban y en la que empezaban a brillar Dani Parejo o César Azpilicueta, que hoy lucen a nivel internacional, venció 0-1 a Grecia, con un gol del propio Parejo. El sabor del título, sin embargo, fue algo amargo para Felipe, que no pudo estar en la final. “El éxito en el fútbol tiene mucho que ver con estar en el momento y en el lugar precisos. Son casualidades, que en muchas ocasiones dependen de lesiones. He estado siempre muy cerca de llegar, pero me ha faltado ponerle la guinda al pastel. Espero hacerlo ahora”, cuenta Felipe a alcorconhoy.com, antes del decisivo encuentro frente al Algeciras.

El ejemplo más claro de lo importante que puede ser la fortuna en el fútbol lo pudo ver el cancerbero en Íker Casillas, con el que compartió vestuario en el Real Madrid, cuando Felipe era tercer portero. En la temporada 2001/2002, Casillas era el suplente de César Sánchez en el conjunto blanco. Pero en la final de la Champions League de aquel año ante el Bayer Leverkusen, y falta de veinte minutos para que terminase el encuentro, César se lesionó y Casillas tuvo que entrar en su lugar. El por entonces jovencísimo portero se salió y el Madrid terminó ganando 2-1 y alzando la Copa de Europa. El resto, como se suele decir, es historia.

Felipe Ramos, el portero de Alcorcón que quiere cumplir su sueño
Felipe Ramos, el portero de Alcorcón que quiere cumplir su sueño. En la imagen, en su etapa en el Valencia, junto a Vicente Guaita y Diego Alves

“Quizá, si César no se hubiera lesionado, Casillas hubiera tenido que irse del Madrid. En mi caso, nunca he tenido la ocasión de poder jugar en esas circunstancias, pero sí que me ha pasado lo contrario: lesionarme y perder mi oportunidad. Me acuerdo de la segunda pretemporada que hice con el primer equipo del Real Madrid. Entrené durante toda la semana, nos tomaron las medidas de los trajes para viajar… y justo el día de antes de salir, me fastidié el codo”, cuenta Felipe, que ha sido tercer portero en varios de los mejores equipos del país. Pero nunca ha llegado a debutar en la élite. “He ido convocado en Champions, Primera y Copa del Rey con el Valencia, en Primera con el Deportivo y con el Real Madrid Castilla en Segunda. Pero realmente, nunca he tenido la suerte de poder debutar en la élite”, cuenta el portero.

El Sanse, un equipo ‘milagro’

Sin embargo, es ahora, rebasada la treintena, cuando quizá consiga hacerlo. “El fútbol me ha dado ahora la oportunidad de poder ascender a Segunda y de hacerlo con una participación importante. Tenemos mucha ilusión y ganas de hacerlo bien. Después de tantos años en el fútbol, quizá no se me vuelva a presentar nunca más el volver a tener esto tan cerca. Porque, según va pasando el tiempo, parece que llegar arriba es más difícil. Sobre todo, por todos los años que he estado en Segunda B. Tengo una gran oportunidad de demostrar que, aunque haya tardado más tiempo, sigo teniendo opciones reales de llegar al fútbol profesional a mis 33 años”, refiere Felipe. Con el Sanse, todo sea dicho, está obrando un auténtico milagro.

Y es que el conjunto madrileño, al que Felipe llegó en el verano de 2020, se quedó el año pasado a un paso de bajar a Tercera División. Solo la situación derivada del Covid-19, que posibilitó que no hubiera descensos, salvó al Sanse de caer de lleno al barro. En marzo, cuando se paró la competición, el equipo era el último clasificado del Grupo I de Segunda B, sin apenas opciones de permanencia. Sin embargo, ahora todo ha cambiado. Marcos Jiménez, entrenador más que conocido en Alcorcón por sus múltiples ‘milagros’ en el Trival Valderas, cogió las riendas del equipo y la reestructuración fue total. Todo cambió en el Sanse. “¡Hasta el color de las paredes!”, asegura Felipe, entre risas. “Hemos hecho un grupo nuevo, de cero. No nos marcamos límites ni objetivos, pero estar luchando por subir a Segunda es un escenario soñado”, agrega.

Felipe Marcos
En la imagen, Felipe Ramos se abraza con Marcos Jiménez

Con Marcos había coincidido Felipe el pasado año en el Inter de Madrid, por lo que el técnico fue clave para su llegada a San Sebastián de los Reyes. “Marcos es un grandísimo entrenador y una fantástica persona. Es de esos pocos técnicos que saben realmente conectar con el futbolista. Y cuando llegó al Sanse, me transmitió su confianza y me dijo que quería contar conmigo. Y por ello, me decidí por venir aquí”, cuenta Felipe, que ha tenido una amplia trayectoria hasta llegar al Sanse.

«Marcos jiménez es un grandísimo entrenador y persona. es de esos pocos técnicos que saben conectar con el futbolista»

Esencia alfarera

Hasta 19 futbolistas nuevos llegaron al club, que lucha ahora por subir a Segunda. De la anterior plantilla, solo quedan el capitán, Fer Ruiz, un perro viejo del fútbol madrileño, y el veterano y talentoso Jaime Gavilán, exjugador del Alcorcón. Y es que este nuevo Sanse, por cierto, tiene una clarísima influencia alcorconera.

Además de Marcos Jiménez, Felipe y Gavilán, en el equipo sansero también militan varios exalfareros. Arturo Rodríguez Pérez-Reverte (sí, sobrino del escritor) y Dani Pichín estuvieron en el Alcorcón. Pero además, Mario González está cedido en el Sanse por el ‘Alcor’ y Julio Cidoncha formó parte del Trival Valderas. “Tenemos gente vinculada con Alcorcón, e incluso que vienen de divisiones superiores, como Arturo y Gavilán”, cuenta el veterano guardameta, que vive en la ciudad desde siempre, pero que nunca ha jugado en ningún club de aquí. “De pequeño, estuve en el Leganés, que fue lo más cerca que he estado de jugar en Alcorcón”, desgrana el guardameta, un trotamundos del fútbol español y que ha estado en casi una decena de clubes. Además de Madrid, Valencia, Mallorca, Dépor, Inter de Madrid y Sanse, también ha estado varios años en Segunda B: en Guijuelo (en dos etapas), Jaén y Mérida.

Felipe Ramos Real Madrid
Felipe Ramos, en un entrenamiento con el primer equipo del Real Madrid

Premio a la constancia

Su amplio bagaje posibilita que, a lo largo de su carrera, Felipe haya compartido vestuario con muchísimos porteros de élite. De Íker Casillas a Sergio Asenjo, pasando por Dani Aranzubia, Diego Alves, Jerzy Dudek, Vicente Guaita o Antonio Adán. “Recuerdo que Aranzubia, Dudek y Casillas se preocupaban mucho por mí y siempre me ayudaban a mejorar. He sido muy afortunado, porque era como tener a un entrenador más en cada ejercicio”, rememora Felipe, que también ha trabajado con varios de los mejores entrenadores de porteros del planeta: José Sambade, hoy con la selección española de Luis Enrique Martínez, Juan Manuel Ochotorena, ex del combinado nacional, Luis Llopis, antes en el Real Madrid y ahora en la Real Sociedad, Emilio Álvarez, ex del Manchester United inglés, o Manuel Amieiro, excoordinador de los entrenamientos de porteros del Real Madrid en todo el club: de benjamines al primer equipo.

«ARANZUBIA, CASILLAS Y DUDEK SE PREOCUPABAN MUCHO POR MÍ, ERA COMO TENER A UN ENTRENADOR MÁS EN CADA EJERCICIO»

Es, precisamente, un consejo de este último el que Felipe tiene grabado a fuego en su mente. “Nos decía que nunca teníamos que perder la fe y la ilusión, porque el trabajo siempre tiene sus recompensas, antes o después. Nunca sabes cuándo, pero la constancia tiene estas cosas. El fútbol y la vida a menudo dan segundas oportunidades… y espero que esta sea la buena”, ambiciona Felipe, que anhela llegar al fútbol profesional y dejar el nombre de Alcorcón en lo más alto.

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