Una protectora de Alcorcón denuncia el atropello mortal de un perro

La asociación Requetemiau Madrid se hace eco de lo que le ha sucedido a un joven, cuya mascota fue arrollada por un autobús de la EMT. Una protectora de Alcorcón denuncia un atropello mortal de un perro

El pasado 31 de diciembre fue un día de felicidad para millones de personas en el mundo, que vieron en esa fecha el esperado final de un año que ha sido tan complicado como el pasado 2020. No fue el caso de Alberto García Uceda, un joven madrileño residente en Vallecas, que tuvo que hacer frente a una jornada de lo más complicada.

El lugar del atropello
El lugar en el que se produjo el atropello, en Vallecas

Tal y como denuncia Requetemiau Madrid, protectora de animales afincada en Alcorcón, la mascota de Alberto, Bolo, un perro chihuahua, fue atropellada de forma mortal por un autobús de la EMT, a su paso por la Ronda del Sur, con el cruce con la Calle Montánchez. El vehículo en cuestión era de la Línea 111, que transcurre entre Puente Vallecas y Entrevías.

El joven ha querido compartir su relato con alcorconhoy.com, donde ha denunciado lo que sucedió. “Mi madre estaba paseando al perro y justo estaba cruzando por el paso de cebra. Venía un autobús, pero el perrito se quedó un poco atrás, con la correa, mientras los dos cruzaban por el paso. Entonces, el autobusero debe ser que no le vio y atropelló a Bolo. Le aplastó. Le mató en el acto”, explica Alberto.

Experiencia traumática

Tras ello, y de acuerdo con el joven, “el autobusero siguió su camino, en vez de pararse”. Sin embargo, varios pasajeros del vehículo alertaron al conductor de lo sucedido y le pidieron que se detuviera. “No lo hizo, pero el bus tiene parada al final de mi calle, por lo que le dimos caza. Recogimos al perrito del suelo, ya muerto, y le empezamos a perseguir por la calle”, recuerda Alberto.

Una protectora de Alcorcón denuncia un atropello mortal de un perro
Una protectora de Alcorcón denuncia un atropello mortal de un perro. En la imagen, Bolo, la mascota fallecida

“Sin embargo, cuando le dimos caza, el autobusero nos dijo que no tenía ninguna obligación de darnos sus datos y no nos dijo su nombre. Solo sabemos que era el autobús 4894 de la EMT y de la Línea 111, pero poco más”, asegura el joven, que tras ello puso una reclamación ante la empresa.

A pesar de ello, desde EMT le dijeron que poco podrían hacer. Y lo mismo desde Policía Nacional y Local. Le aseguran que el conductor debía haber abierto una incidencia, pero no fue así. “Nadie nos da ninguna solución. Ni siquiera no nos han pedido disculpas por lo sucedido. Y no es como si se me rompe el móvil. He perdido a mi mascota, que era parte de mi familia. Ese día, ni me apetecía cenar en Nochevieja ni tomarme las uvas”, recuerda Alberto.

Falta de soluciones

Hace un par de días, el joven quiso denunciar lo sucedido a través de las redes sociales. En Twitter, su historia se hizo viral y miles de personas le mostraron su apoyo. “He recibido mucho cariño, pero estoy muy triste y muy cansado. Solo quiero que alguien me pida perdón. Ya no es por el aspecto económico. Esto ha sido muy traumático”, explica Alberto.

Este mismo martes, el joven volvió a ponerse en contacto con la EMT. Ahora, está a la espera de nuevas noticias y de que alguien le de alguna solución posible. Nada va a devolverle a Bolo, aunque su recuerdo siempre estará con él.

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