Recibir una denegación de incapacidad permanente no siempre significa que el trabajador esté en condiciones de desempeñar su trabajo con normalidad. Sin embargo, muchas personas creen que, si la Seguridad Social les ha rechazado la pensión, deben reincorporarse a su puesto sin ningún problema.

La realidad puede ser muy diferente.

Cada año hay trabajadores que, tras meses de baja médica, reciben una resolución negativa del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), pero continúan sufriendo dolor, fatiga, problemas de movilidad o dificultades de concentración que afectan a su actividad laboral.

El reconocimiento médico tras la reincorporación

Cuando un trabajador regresa después de una baja prolongada, es habitual que pase un reconocimiento médico.

El resultado suele clasificarse en tres categorías:

Resultado Significado
Apto Puede realizar su trabajo habitual.
Apto con limitaciones Puede trabajar, pero necesita adaptaciones.
No apto No puede desempeñar las funciones esenciales del puesto.

La empresa debe estudiar alternativas

Antes de plantear un despido, la empresa debe analizar si es posible adaptar el puesto o reubicar al trabajador en otra posición compatible con sus limitaciones.

Medida Ejemplo
Modificación de funciones Eliminar tareas incompatibles con la enfermedad.
Adaptación de horarios Cambios de turnos o jornada.
Recolocación Asignación a otro puesto compatible.
Adaptación del puesto Herramientas o ajustes técnicos.

Solo cuando estas opciones no sean viables podrá justificarse la extinción del contrato.

¿Qué ocurre si la empresa no lo hace?

Los tribunales exigen cada vez más que las empresas acrediten que han estudiado seriamente las posibilidades de adaptación o recolocación. Si no pueden demostrarlo, el despido podría ser declarado improcedente.

Además, existe un debate jurídico sobre si algunos casos, podrían incluso llegar a considerarse nulos cuando exista una posible discriminación relacionada con la discapacidad o el estado de salud.

Por ello, cualquier trabajador que reciba una resolución de incapacidad permanente debería informarse sobre sus derechos antes de aceptar la extinción de su contrato. En muchos casos, la empresa está obligada a estudiar previamente la adaptación del puesto o la recolocación en funciones compatibles antes de poder extinguir la relación laboral. Contar con el asesoramiento de abogados incapacidad permanente Madrid puede ser clave para analizar si la empresa ha cumplido con todas sus obligaciones legales y defender los derechos del trabajador

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